domingo, 26 de abril de 2009

La Y vasca, ja ja ja...



Con estos detractores, el éxito del proyecto ferroviario está asegurado.

Esta semana he recibido una hoja de propaganda en el buzón. A primera vista parece un comunicado del Gobierno Vasco. Pero en seguida observamos que hay algo poco ortodoxo en la carta. En primer lugar las faltas de ortografía, si hubiesen 7 o 10, podríamos tomarlo como un juego de agudeza visual, pero al llegar a 25, he perdido interés. Mi poquito de euskera también me permite encontrar diferencias en la traducción.

Por otra parte, he tratado de leer en voz alta el primer párrafo del texto, y casi me asfixio. ¡Cabrones!, no habéis dejado ni una coma...

Quitando las risas por "Epaña" y por el "Goberno Vasco" (que raro que no hayan escrito basco), no sé lo que pretenden con esto (hay que decir que adivino que el remitente verdadero es la plataforma AHT GELDITU, en contra de la construcción del ferrocarril en Euskadi). Solamente es digno de aplaudir el alarde de imaginación y de creatividad en la creación de esta antología de disparates, una parodia que pone en ridículo a quien la realiza, por lo absurdo y por las malas intenciones que oculta.

Incluyo los scans del documento, para reirse un rato, y formulo la siguiente pregunta: ¿No sería más barato realizar el envío por email? Yo me hubiera reído lo mismo. He de decir que el buzoneo a nivel municipal ha sido bastante exhaustivo. Mi madre, que vive en otro barrio de la misma ciudad, también lo ha recibido.

martes, 14 de abril de 2009

Cómo es posible,...???



Los diseñadores y especialistas en marketing de los fabricantes de automóviles son la pera. Ya se cubrió de gloria Mitsubishi al sacar su modelo Pajero. ¿Qué hombre tendría las narices de conducir un coche que desvela a gritos sus hábitos sexuales? Al final creo que en España cambiaron el nombre, pero, ¡qué valor!

Ahora es Audi el que se va a cubrir de gloria. Acaba de sacar el modelo Q3, que es bonito, pero realemente, yo no sé si es mejor conducir un coche para pajeros o un coche para cutres (Q3).

Lo que hay que ver...