miércoles, 19 de marzo de 2008

Chiquilicuatre, o 10 razones para pasar vergüenza al salir de España...

¿Quién no ha oído hablar estos últimos tiempos de Rodolfo Chiquilicuatre?, ese personajillo cutre, con nombre de reno de Papa Noel, que va a representar a RTVE en ese despropósito anticuado y anacrónico que es el concurso de Eurovisión.

A mí me da vergüenza, y estas son mis razones...

1.- La canción del Chiquichiqui me parece fea, carente de ritmo y de gracia. Su único punto a favor es que he aprendido una palabra nueva, la palabra "perrear", que es la primera palabra que se pronuncia en la canción.
2.- La canción es simplista, improvisada y con muy poco valor musical. El arte brilla por su ausencia.
3.- El personaje no es gracioso, no está bien definido y la improvisación del actor deja mucho que desear. Su único presunto encanto es el acento argentino, que ni siquiera está logrado. Los intentos de no hacerse entender tampoco resultan graciosos. Para eso, nadie mejor que Antonio Ozores, pero no me atrevería ni a hacer la comparación.
4.- El presunto fenómeno es un ejercicio de pastoreo de las masas. Una cadena de TV ha orquestado una campaña de promoción en todos sus programas, promos, informativos, y ha conseguido enviar a un personaje mal recortado a Eurovisión.
5.- Si lo que prima es el denominado "frikismo" (valga el neologismo), perfectamente podían haber enviado a Eurovisión a "La Casa Azul", que presentaba una canción pegadiza, adecuada y con una letra, música y arreglos sobresalientes, aderezados por una puesta en escena extraordinaria. (¿Se nota muchos que soy fan?) Pero objetivamente, el creador de la casa azul se lo ha currado mucho más.
6.- Ya sé que he hablado de 10 motivos avergonzarse de chiquilicuatre, y con este llevo solo 6, pero lo cierto es que no se me ocurre ningún otro en este momento y el personaje no se merece que le dedique más tiempo de reflexión.

miércoles, 5 de marzo de 2008

De-ba-te-de-ba-ti...

Me parece vergonzoso...

Podría dedicar mucho tiempo a analizar el debate del lunes pasado, pero en la web de el país han hecho un análisis con el que se ahorra mucho trabajo de investigación. Incluyo el enlace porque me parece útil para dilucidar las (in)competencias de los candidatos.

Lo que está claro a 95% es que el próximo inquilino de la Moncloa será uno de los dos contendientes del citado debate.

Lo que me parece catastrófico es el bajo nivel de ambos candidatos, a la vista de los datos arrojados sobre la arena. El punto más exasperante, para mí, fue cómo volvían, uno y otro, bloque tras bloque, sobre la cuestión de la primera pregunta de Rajoy, para demostrar que la persona que tenían delante era un mentiroso. ¿Qué más da en qué consistiese la primera pregunta? Ninguno de los dos se acordaba, tuvieron que mirar la chuleta, y aún así no se pusieron de acuerdo.

Remontándome al debate entre los candidatos a la presidencia de la República Francesa, recuerdo que Sarkozy barrió a una Ségolène iracunda pero preparada. En aquel momento me había parecido que la Royal estaba un poco verde, pero al ver a los candidatos españoles, me pareció que estaba viendo a dos guisantes (por lo verde).

Aquellas dos tardes de economía deberían transformarse, en ambos candidatos, en un par de masters en una universidad.

La falta de rigor en los datos, el uso interesado de las cifras, en su mayoría maquilladas, y unas repeticiones machaconas acabaron de sacarme de quicio.

Si no fuera porque los ilegalizados abertzales se apuntarían mi voto, estaría tentado de abstenerme.

Para concluir, ¿porqué no nos lo ponen más difícil?, ¿porqué no ponen al frente de ambos partidos a candidatos de peso? (estoy pensando en Fernandez de la Vega y en Gallardón). Ahí sí que habría interés, aunque en mi caso no sabría por cuál de los dos votar, pero sería lo de menos, porque tendriamos garantías de tener un buen presidente/a.

Aunque mi consejo es, en cualquier caso, decantarse por la opción menos mala de las dos, aquella que apueste por las libertades de las minorías...