¿Quién no ha oído hablar estos últimos tiempos de Rodolfo Chiquilicuatre?, ese personajillo cutre, con nombre de reno de Papa Noel, que va a representar a RTVE en ese despropósito anticuado y anacrónico que es el concurso de Eurovisión.
A mí me da vergüenza, y estas son mis razones...
1.- La canción del Chiquichiqui me parece fea, carente de ritmo y de gracia. Su único punto a favor es que he aprendido una palabra nueva, la palabra "perrear", que es la primera palabra que se pronuncia en la canción.
2.- La canción es simplista, improvisada y con muy poco valor musical. El arte brilla por su ausencia.
3.- El personaje no es gracioso, no está bien definido y la improvisación del actor deja mucho que desear. Su único presunto encanto es el acento argentino, que ni siquiera está logrado. Los intentos de no hacerse entender tampoco resultan graciosos. Para eso, nadie mejor que Antonio Ozores, pero no me atrevería ni a hacer la comparación.
4.- El presunto fenómeno es un ejercicio de pastoreo de las masas. Una cadena de TV ha orquestado una campaña de promoción en todos sus programas, promos, informativos, y ha conseguido enviar a un personaje mal recortado a Eurovisión.
5.- Si lo que prima es el denominado "frikismo" (valga el neologismo), perfectamente podían haber enviado a Eurovisión a "La Casa Azul", que presentaba una canción pegadiza, adecuada y con una letra, música y arreglos sobresalientes, aderezados por una puesta en escena extraordinaria. (¿Se nota muchos que soy fan?) Pero objetivamente, el creador de la casa azul se lo ha currado mucho más.
6.- Ya sé que he hablado de 10 motivos avergonzarse de chiquilicuatre, y con este llevo solo 6, pero lo cierto es que no se me ocurre ningún otro en este momento y el personaje no se merece que le dedique más tiempo de reflexión.
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1 comentario:
"Ejpaña" es "asín" ...
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