jueves, 26 de marzo de 2009

Asesinos de niños,...




Llevamos unos días contemplando la campaña de la conferencia episcopal, en la que aparece un bebe junto a un lince (presuntamente) ibérico. Digo presuntamente porque tengo entendido que el lince que aparece en la imagen no es ibérico, sino asiático, y ni siquiera está en peligro de extinción.
El objetivo de la campaña es la lucha contra el aborto y la manipulación de embriones con fines terapéuticos. ¿Qué pasa con los abortos espontáneos? ¿No se opone la Iglesia a estos abortos? ¿No se debería culpar y condenar a Dios por estos fenómenos?


Se puede debatir sobre la mentira (que en publicidad se denomina exageración) que consiste en dar a entender que un aborto es el asesinato de un bebé como el que aparece en la foto, o sobre la utilización de una imagen que no corresponde a lo que se anuncia, por el lince en peligro de extinción.

También se puede debatir sobre la conveniencia de gastar una gran cantidad de dinero en publicidad, folletos, spots en radio y televisión, en lugar de dedicarlo a cáritas, por ejemplo, o a ayudar a gente realmente necesitada.

A pesar de eso, yo quiero exponer mi postura sobre el aborto. Y no es que yo vaya a abortar, no soy mujer, pero aún así me considero con derecho a opinar. Y mi opinión es tan válida como la que más, por el simple hecho de ser humano.

El aborto es ante todo un accidente. Es algo que se debe evitar por todos los medios. En primer lugar, para evitar los embarazos no deseados están los anticonceptivos. Un aborto es un proceso traumático para el cuerpo de la mujer, y como tal, no debe ser objeto de un capricho momentáneo ni ser tomado a la ligera.
No sé adónde quiere llegar la iglesia con unos argumentos tan absurdos y contradictorios con la realidad. Tengo entendido que consideran que un embrión es ya una persona. Pero yo no estoy de acuerdo. Opino que una persona es persona cuando tiene consciencia de sí misma y de lo que le rodea. Para ello, debe tener unos procesos mentales que le permitan percibirse a sí misma y percibir su entorno. Yo no creo que un embrión en una probeta sea consciente del vidrio de la probeta en la que se encuentra, ni perciba el dolor de ser observado en un microscopio.

Del mismo modo, cuando el feto ya está suficientemente desarrollado, y a menos que haya complicaciones médicas serias, me parece un crimen proceder al aborto. Si la madre no desea hacerse cargo del bebé, debe darlo en adopción, pero en ningún caso me parece ético interrumpir un embarazo que sea viable cuando el feto ha alcanzado un nivel de desarrollo determinado.

En el supuesto de una violación, tampoco se debería considerar la cuestión, ya que la propia violación debería ir seguida de procedimientos profilácticos establecidos, y es que un embarazo puede ser el menor de los problemas en caso de mantener relaciones sexuales sin protección.

En cualquier caso, es delicado generalizar en estos temas. Cada caso es diferente y debe considerarse individualmente. La existencia de normas implica el establecimiento de excepciones.

En resumen, la campaña de la iglesia me parece propaganda política, el liderazgo religioso no debería confundirse con el liderazgo político. Cuando la religión se hace con el poder, son las libertades civiles las que se resienten, y como muestra, los países islámicos, en muchos de los cuales las mujeres son anuladas hasta límites escandalosos.

Y como dice mi amigo Iván en sus posts, el pueblo tiene la palabra, así que la ciudad se vaya a hacer puñetas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Dr. Jogg;

Te me has adelantado por unos días, esperaba que se produjera la manifestación de éste Domingo.

Estoy muy de acuerdo con tu exposición, en lo no estoy de acuerdo es en lo siguiente:

No estoy de acuerdo que consideres el aborto "un accidente", es fribolizar el tema, bajo mi punto de vista. Si se llega a él, es porque todos los demás métedos no son viables: Desde una vida digna para el nonato, como peligro de muerte tanto para la mujer como para el mismo nonato.

Aunque no se debe tomar a la ligera una decisión así, considero que la única persona que la debe tomar es la mujer, no su pareja o el médico/doctor de turno, es su decisión y como tal hay que respetarla.

En todo lo demás, estoy totalmente de acuerdo, como he mencionado al principio.

Ahh por cierto, no es menospreciar a la ciudad, y no digo que diga que lo dices, sólo es una forma colocial de decir que cualquier persona de este gran pueblo (humanidad) que alberga el planeta Tierra, tiene la palabra.